Algunos de los problemas más frecuentes que tenemos que afrontar con nuestros animales están relacionados con los momentos de  separación de estos respecto a las personas que conviven con ellos, por ejemplo, cuando los dejamos solos en casa.
¿Has llegado a casa y tu perro o gato a orinado o defecado, ha roto muebles, objetos o ha estado llorando durante horas?
ansiedadEstos problemas aparecen normalmente en perros, y con menos frecuencia en gatos.
En la mayoría de los casos, estos síntomas son la consecuencia de cuadros de ansiedad y que el animal padece al ser separado del resto de su grupo familiar, pero no siempre es así.
El origen de estos problemas radica en varios factores:
– la personalidad del perro o gato.
– las experiencias que el animal ha tenido durante su periodo de desarrollo.
 – el tipo de relación que el animal establece con sus responsables.
– otras alteraciones de conducta, etc…

 

 

Los animales, como las personas, tienen rasgos de personalidad que los llevan a ser más o menos dependientes del contacto social, provocando la ausencia de éste verdaderos cuadros de angustia en ellos.
Para los perros, el hecho de no poder seguir al resto del grupo familiar cuando este se ausenta, es algo sin sentido biológico. El que toleren este hecho tiene mucho que ver con los hábitos que le hemos inculcado de cachorros.
El vínculo que el animal establece con su familia, en algunos casos es anómalo. Aquí es cuando podemos ver una dependencia excesiva hacia el propietario (el animal le sigue continuamente por la casa, es imposible dejarlo solo, reclama atención constantemente, etc.). Un apego de tipo ansioso (hiperdependiente e inadaptado) es tan nocivo para el animal como la falta de vínculos afectivos.

Trastornos relacionados con la separaciónansiedad por separacion

Una causa común es el desarrollo de una alteración de la relación del perro/gato con su dueño o un miembro de la familia, es decir, un trastorno del apego, que en algunos casos se produce por una carencia en el proceso de desapego normal en el cachorro o gatito. Otras causas están relacionadas con alteraciones de la socialización, trastornos del nivel de actividad, ansiedad generalizada, estres, inadaptación al entorno habitual, etc.

Los síntomas habituales aparecen en ausencia de los miembros de grupo familiar (al perder el contacto visual con ellos) y consisten en:
– ladridos insistentes.
– micción y/o defecación inadecuada.
– destrozos del mobiliario y manipulación inadecuada de objetos.
Sin embargo, también aparecen signos no observados directamente por su responsable, relacionados con cuadros de ansiedad (temblores, salivación, jadeo, alteraciones del sueño, temor excesivo, deambulación, etc.), así como signos en su presencia (relaciones competitivas, agresividad, territorialidad inadecuada, marcaje con orina, anorexia o bulimia, etc.).
Para prevenir estos problemas, debemos conocer la personalidad de nuestro perro, prevenir  desde cachorros creando hábitos adecuados y, una vez aparecen los síntomas, tratarlos lo antes posible. Es importante recordar que este tipo de conductas no solo afectan a la calidad de vida del animal cuando está solo, sino también en presencia del grupo familiar.
Un factor a tener en cuenta es que estos problemas influyen en el bienestar de los vecinos, siendo motivo frecuente de quejas por parte de la comunidad.
Si tu perro o gato esta sufriendo algunos de los síntomas antes mencionados, llámanos y consulta tu caso.
Zuekin Etologia Canina